Influencer o celebrity, ¿qué escojo para promocionar mi marca?

Es la pregunta del millón para muchas marcas que desean contratar o contar con el apoyo de un personaje conocido: ¿Influencer o celebrity? He aquí todo un dilema al que, en este artículo, intentaremos dar respuesta.

La colaboración con personajes famosos como embajadores de marca es una manera muy eficaz de aumentar nuestra presencia en medios de comunicación y redes sociales. El marketing de influencia se basa en crear engagement sin tener que invertir grandes cantidades de dinero en campañas publicitarias. Se trata de una estrategia de marketing muy habitual en firmas de moda, joyería, complementos deportivos… En Villarrazo Madrid sabemos muy bien los beneficios de trabajar mano a mano con celebrities e influencers. Se trata de una herramienta eficaz para que las marcas ganen credibilidad y presencia en los medios de comunicación y redes sociales.

Influencer Aida Domenech

Aida Domenech, más conocida como Dulceida en redes sociales, es una de las influencers con mayor número de seguidores en España.

A la hora de elegir a la persona en cuestión, surgen ciertas dudas: ¿Quién es más conveniente para promocionar mi marca? ¿Un líder de masas en las redes sociales o un personaje conocido? Pero, ¿qué es exactamente un influencer? Y… ¿cuán famoso debe de ser alguien para ser considerado una celebrity? ¿Cuáles son las principales diferencias entre una celebrity y un influencer?

Celebrity Esmeralda Moya

La actriz y presentadora Esmeralda Moya, con productos de la firma Anian.

Los influencers, los que más influyen en las opiniones y las reacciones del público

Un influencer es una persona que cuenta con mucha credibilidad en un tema en concreto. Gracias a su capacidad de liderazgo en las redes sociales, el influencer es capaz de influir en las decisiones de los demás. Un ejemplo de influencer en España lo tenemos en Lovely Pepa (cuyo nombre real es Alexandra Pereira), que cuenta con casi un millón y medio de «followers» en Instagram. Otro caso es el de Dulceida, el alias con el que Aida Domenech se dirige a sus cerca de dos millones de seguidores.

Lovely Pepa Influencer

La influencer Lovely Pepa posa con una vela de Baobab Collection.

Por lo general, el influencer tiene menos fama que una celebrity, pero causa más impacto en la toma de decisiones. Éste es su verdadero baluarte: su capacidad para influir en aquello que la gente piensa o hace. Un influencer genera inmediatamente respuesta en las opiniones y reacciones del público.

El marketing de influencia consigue establecer una relación más estrecha con el producto. Esto ayuda a poner los contenidos y mensajes en contexto y con una mayor profundidad de servicios. Te permite trabajar el long tail, que en el mundo digital es fundamental. De esta forma los resultados siempre son satisfactorios tanto para la marca como para el propio Influencer. Una de nuestras influencers favoritas es Araceli Vera, de Guapa y con Estilo, que moviliza a más de 168.000 followers en Instagram.

Araceli Vera

La influencer Araceli Vera posa con joyas de Ciclón.

Las celebrities y su poder de persuasión

Una celebrity es una persona muy conocida por su trabajo o por méritos propios. Intérpretes, cantantes, cineastas o diseñadores de moda son el tipo de persona que encaja con esta descripción. Cabe destacar que muchas celebrities son también influencers de renombre en Facebook, Instagram o Twitter. Es el caso de la actriz Vannesa Romero, que arrastra a 782.000 seguidores en Instagram.

Celebrity Vanessa Romero

La actriz Vanessa Romero posa junto al Healthy Home Coach, de la firma Netatmo.

 

Contar con un embajador procedente del mundo de las celebrities garantiza una mayor credibilidad a la marca. Y una parte importante para que la relación sea un éxito es acertar en su elección.  La lista de embajadores de marcas es infinita: Enrique Iglesias (Viceroy), Shakira (Costa Cruceros), Justin Bieber (Calvin Klein), KAty Perry (H&M), George Clooney (Nespresso)… y un largo etcétera. Cabe destacar que si la relación firma-celebrity se consolida en el tiempo, el patrocinio se convierte en una seña de identidad única. ¿Alguien imagina ver a Rafa Nadal jugando un partido de tenis sin lucir una prenda de Nike?